El tema fue abordado durante un encuentro encabezado por el gobernador Sergio Ziliotto con más de 50 intendentes y presidentes de comisiones de fomento, en el marco del Programa Provincial de Prevención y Gestión Integral de Riesgos ante Eventos Hidrometeorológicos.

Según explicó el secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, el fenómeno podría alcanzar su mayor intensidad hacia fines de diciembre y mantenerse hasta el otoño de 2027. Si bien todavía existe incertidumbre sobre el nivel de precipitaciones que podría registrarse en territorio pampeano, las proyecciones muestran una señal de mayores lluvias especialmente durante el verano.

Uno de los principales puntos de atención es la posibilidad de que un período prolongado de precipitaciones genere excedentes de agua y reactive sistemas hídricos que actualmente presentan poco o ningún escurrimiento hacia La Pampa.

Entre los escenarios evaluados aparece una eventual reactivación del río Quinto, con incidencia principalmente sobre el norte y noreste provincial, además de la recuperación de escurrimientos en los ríos Atuel y Salado. También podrían producirse incrementos en el caudal del río Colorado.

A esto se suma la particular configuración de distintas zonas de la provincia, especialmente en el norte, donde existen sectores sin una red natural de drenaje que permita evacuar rápidamente los excedentes. Recursos Hídricos estima que en La Pampa existen alrededor de 7.000 lagunas, muchas de ellas temporarias, que podrían volver a activarse ante una sucesión de lluvias.

Por ese motivo, la preocupación no está puesta únicamente en la posibilidad de una tormenta intensa, sino en la acumulación de precipitaciones durante varios meses, con suelos progresivamente saturados y bajos naturales que comiencen a llenarse.

Ante este escenario, la Provincia pidió a los municipios avanzar de manera preventiva en protocolos de actuación, identificación de sectores vulnerables, lugares de comando y control, mecanismos de evacuación y coordinación con organismos provinciales y nacionales.

La evolución del fenómeno durante la primavera y, principalmente, durante el próximo verano será determinante para conocer su impacto concreto en La Pampa.