La piquense Ana Sol Peinetti, e investigadores de la Universidad de Buenos Aires desarrollaron un nuevo biosensor portátil capaz de detectar la presencia de plomo en el agua de manera rápida y sensible, sin necesidad de recurrir a un laboratorio equipado con instrumental de alta complejidad.
El desarrollo fue realizado por científicos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y apunta a resolver una de las principales dificultades que existen a la hora de controlar contaminantes en el agua: la necesidad de trasladar las muestras y contar con equipamiento especializado para analizarlas.
El dispositivo utiliza un sistema de detección que permite identificar el plomo a partir de una muestra de agua y obtener el resultado en poco tiempo. La propuesta busca que este tipo de controles pueda realizarse directamente en el lugar donde se encuentra el agua, algo especialmente relevante en zonas rurales o alejadas de los centros urbanos.
El plomo constituye un contaminante de particular preocupación debido a sus efectos sobre la salud. La exposición puede producir consecuencias neurológicas, especialmente en niños, además de afectar distintos órganos y sistemas del organismo.
Uno de los aspectos centrales del desarrollo es precisamente su portabilidad. A diferencia de los métodos tradicionales, que requieren equipamiento de laboratorio y personal especializado, el biosensor fue pensado para facilitar la realización de controles directamente en territorio.
La investigación fue desarrollada por un equipo integrado por Ana Sol Peinetti, Carolina Silva, Daiana Capdevila y Matías Villarruel Dujovne, entre otros investigadores, y forma parte de una línea de trabajo orientada al desarrollo de herramientas de diagnóstico ambiental más accesibles.
Una tecnología que puede ser relevante para zonas rurales
El desarrollo adquiere especial interés para regiones donde existen localidades pequeñas, establecimientos rurales o comunidades que dependen de fuentes de agua cuya calidad debe ser monitoreada periódicamente.
En estos casos, disponer de herramientas portátiles podría reducir los tiempos entre la toma de una muestra y la obtención de un resultado, permitiendo identificar con mayor rapidez situaciones que requieran un análisis más profundo.
La investigación también se inscribe en una tendencia creciente dentro de la ciencia aplicada: desarrollar sensores que permitan trasladar determinados análisis fuera de los laboratorios y acercarlos directamente al territorio.
El objetivo no es necesariamente reemplazar los análisis de laboratorio, sino contar con una herramienta complementaria que permita realizar controles preliminares de manera rápida y detectar aquellos casos que requieran estudios más exhaustivos.
La información sobre el desarrollo fue publicada por NexCiencia, el portal de divulgación científica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
