La Cruzada sigue dando pasos firmes en la escena del folklore nacional. La banda, integrada por músicos de General Pico, fue confirmada para formar parte de la edición 2027 del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, uno de los eventos más importantes del calendario musical argentino.

La fecha exacta de presentación todavía no fue definida y, según anticiparon desde la organización, se conocería en los próximos días.

Para el grupo, la noticia llegó de manera inesperada y significó una nueva sorpresa después de un año marcado por su participación en Cosquín.

De General Pico a los grandes festivales

La llegada a Jesús María representa otro capítulo importante para una banda que nació del encuentro de músicos provenientes de distintos proyectos y recorridos.

La formación musical está integrada por Juan Beninato, en voz y guitarra; Mauro Hernández, en guitarra eléctrica; Damián Leguizamón, en bajo; y Gabriel Geraldo, en batería. También forman parte del proyecto Sofí Arriola y Martí Siero, quienes se encargan de las redes sociales, contrataciones, logística y tareas administrativas.

El nombre del grupo también remite a ese cruce de caminos: músicos y amigos que venían de diferentes experiencias y terminaron encontrándose para construir un proyecto común.

La propuesta combina las raíces del folklore argentino con una mirada más actual y un repertorio que incluye clásicos del género y canciones de artistas pampeanos.

El salto que significó Cosquín

Antes de Jesús María, La Cruzada tuvo otro hito en su corta trayectoria: su participación en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

En 2025, el grupo se presentó por primera vez en el certamen de espectáculos callejeros y consiguió llegar a la final. Finalmente, obtuvo el reconocimiento que le permitió acceder a la programación oficial del festival.

El 27 de enero de 2026, La Cruzada subió al escenario mayor de Cosquín.

Para sus integrantes, aquella experiencia también abrió nuevas oportunidades y permitió que la banda comenzara a ser convocada para distintos festivales del país.

El recorrido continuará el próximo año también en Cosquín, donde la banda ya tiene asegurada su participación en la Cacharpaya, el tradicional cierre popular del festival.

Un repertorio que mira a la tradición, pero busca su propia impronta

La Cruzada trabaja principalmente sobre canciones del cancionero popular y distintos ritmos folklóricos, entre ellos chacareras, zambas, huellas y escondidos.

En sus últimas presentaciones comenzaron además a incorporar un acordeón para sumar un tramo más bailable a los shows. Esa experiencia podría trasladarse a Jesús María, aunque todavía trabajan en la definición del repertorio y de posibles músicos invitados.

La banda también tuvo recientemente una presentación junto a la Banda Sinfónica de General Pico, una experiencia que sus integrantes consideran especialmente significativa.

Con Cosquín como antecedente y Jesús María como próximo desafío, La Cruzada atraviesa un momento de crecimiento que excede a una presentación puntual. Para una banda que todavía está dando sus primeros pasos, el desafío ahora será transformar ese impulso en un recorrido sostenido y seguir llevando el nombre de General Pico a los escenarios donde se encuentra buena parte del folklore argentino.