El director de la carrera, Claudio Berardi, explicó que el cursado comenzó formalmente el 2 de febrero con 535 estudiantes, quienes debieron completar un tramo inicial curricularizado que forma parte del plan de estudios.

Esa primera etapa estuvo integrada por tres materias —Ciencias Biológicas, Ciencias Bioquímicas y Genética— que debían aprobarse obligatoriamente para poder continuar. En total, 264 estudiantes superaron esa instancia y actualmente 235 cursan las cuatro asignaturas correspondientes al primer año.

Berardi destacó que desde el comienzo de esas materias, en abril, la matrícula se mantuvo prácticamente estable y cerca del 95% de quienes iniciaron esa instancia continúa en carrera.

“Estamos muy contentos”, señaló el director, quien remarcó que estos números resultan positivos frente a uno de los principales desafíos que atraviesan las carreras universitarias durante el primer año: el desgranamiento.

Según explicó, en otras carreras de Medicina con planes de estudio similares, aunque con distintas modalidades y duraciones, a esta altura del año suele producirse una pérdida de entre el 40% y el 60% del alumnado.

En la UNLPam, en cambio, algunas materias anuales con fuerte contenido biomédico mantienen al 74,5% de quienes comenzaron a cursarlas, mientras que en otras asignaturas la continuidad alcanza el 90%.

Una matrícula diversa

Berardi indicó además que la heterogeneidad observada durante la inscripción inicial también se mantiene entre los estudiantes que siguen cursando. Aproximadamente un tercio conserva su actividad laboral habitual, otro tercio realiza trabajos parciales y el tercio restante no trabaja.

El director también cuestionó la idea de que trabajar implique necesariamente mayores posibilidades de abandonar la universidad. Según señaló, muchas veces sucede lo contrario, ya que quienes tienen una actividad laboral cuentan con horarios organizados y acomodan en torno a ellos sus tiempos de estudio, lectura y prácticas obligatorias.

Preparan el segundo año de la carrera

La puesta en funcionamiento de Medicina también demandó la incorporación de docentes con experiencia en este tipo de currícula, caracterizada por la integración entre diferentes áreas de conocimiento.

Todas las materias cuentan con al menos un profesor que inicialmente llegó desde otros lugares, aunque algunos ya se radicaron en La Pampa. Al mismo tiempo, la Universidad trabaja en la organización del segundo año y prevé seguir convocando especialistas externos.

Otro de los objetivos será profundizar progresivamente el vínculo de los estudiantes con el sistema sanitario provincial. Durante los primeros tres años, las prácticas fuera de las aulas se incorporarán de manera gradual.

En primer año, esa experiencia se realiza a través de Promoción de la Salud, con pequeños grupos acompañados por tutores que trabajan en centros sanitarios mediante un convenio con el Ministerio de Salud de La Pampa. Allí, los alumnos desarrollan trabajos socioambientales en barrios y comunidades.

Para segundo año, las actividades estarán vinculadas con Epidemiología e Investigación y contemplarán el trabajo con información obtenida en comunidades, barrios y centros de salud. En tercero, el eje estará puesto en la gestión de las redes del sistema sanitario.

A partir de los años siguientes, la formación requerirá una presencia mucho más intensa dentro de centros de salud y hospitales. La planificación de esa etapa ya comenzó y desde la carrera destacaron como una ventaja que numerosos profesionales de esas instituciones ya se desempeñen como docentes.

El objetivo es que desde las primeras materias los estudiantes reciban una formación orientada hacia un perfil médico integral y generalista, que luego se profundizará durante cuarto, quinto y sexto año con una mayor participación dentro del ámbito hospitalario.