La pareja fue la única oradora de la jornada y dirigió un fuerte mensaje hacia quienes, según sostienen, tienen la posibilidad de modificar la situación y evitar que el niño sea separado de la familia con la que actualmente mantiene su vínculo.

Joaquín Díaz se dirigió especialmente a la jueza Ana Clara Pérez Ballester, a la Dirección de Niñez y al gobernador Sergio Ziliotto. Reconoció que son una familia de contención y que existe una ley que impide avanzar en otro sentido, pero aseguró que están convencidos de que la situación puede revertirse apelando al sentido común.

También afirmó que continuarán con su reclamo mientras tengan fuerzas, amor y el acompañamiento de la comunidad, y aseguró que no lograrán silenciarlos.

Durante su intervención, Díaz cuestionó además el accionar de la Dirección de Niñez y recordó las condiciones en las que, según relató, recibieron al bebé: con poco más de un kilo de peso, el pelo largo y ropa que no correspondía a su tamaño. También señaló que les entregaron una cuna de cartón que consideraron inadecuada y aseguró que aquel día de mucho frío el niño llegó sin una manta.

Al referirse al viaje que deberán realizar este lunes a partir de la notificación recibida, anticipó que será un momento muy difícil y pidió que les permitan regresar junto al bebé.

La pareja agradeció el acompañamiento recibido por parte de los pampeanos. Díaz volvió a dirigirse directamente a Pérez Ballester y a Ziliotto, cuestionó el manejo de la situación y aseguró que continuará con el reclamo y que buscará regresar con el niño.

Antes de finalizar, sostuvo que todavía quedan algunas horas para reconsiderar la decisión y expresó que, si reconocen que se equivocaron, está dispuesto a perdonarlos. También insistió en que quienes tienen capacidad de decisión pueden revertir la situación.

De la movilización participaron vecinos de la zona, los intendentes de Rancul y Parera, legisladores provinciales y otros dirigentes pampeanos.