La venta del Frigorífico Pico quedó nuevamente en suspenso luego de una tensa asamblea realizada este viernes en las instalaciones de la empresa, en General Pico.

El encuentro había sido convocado para abordar distintos aspectos de la situación societaria de la firma, entre ellos balances, gestión del directorio y renovación de autoridades. Sin embargo, la reunión no pudo avanzar y terminó siendo suspendida.

A la asamblea concurrieron los históricos propietarios de la empresa, Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, además de representantes de socios y acreedores. También estuvo presente un abogado que aseguró representar al empresario que habría adquirido la mayoría de las acciones y el capital de la compañía.

De acuerdo con lo informado durante la jornada, la operación se habría concretado por una suma cercana a los $2.000 millones. Sin embargo, la existencia de medidas cautelares presentadas por los anteriores socios impidió que la asamblea pudiera avanzar con normalidad.

A partir de la suspensión, la definición sobre la validez de la operación quedó en manos del Juzgado de Ejecución, Concursos y Quiebras de la Segunda Circunscripción Judicial, con sede en General Pico, a cargo del juez Carlos Iglesias.

Un supuesto nuevo propietario

Al finalizar la reunión, el abogado Agustín Cobreros manifestó que representa al empresario que habría adquirido la mayoría de las acciones y que, según explicó, busca capitalizar la firma para darle continuidad a la actividad.

El representante no identificó públicamente al supuesto comprador, aunque señaló que se trata de un empresario oriundo de Buenos Aires vinculado al sector cárnico.

También aclaró que Gorina no es el nuevo propietario del Frigorífico Pico, sino la empresa que actualmente lleva adelante la faena en las instalaciones de Trenel bajo un esquema de alquiler.

Precisamente, la planta de Trenel continúa operativa y faenando animales, mientras que la sede histórica de General Pico permanece sin actividad. Parte del equipamiento que se encontraba en la ciudad fue trasladado a Trenel.

La situación del predio de General Pico también forma parte de la incertidumbre que rodea a la empresa. Desde hace tiempo se mencionaba la posibilidad de que el inmueble pudiera ser loteado, aunque por el momento no existe una definición sobre ese destino.

La decisión quedó en manos de la Justicia

Con la asamblea suspendida, el próximo paso dependerá de las decisiones que adopte el juez interviniente. El representante del supuesto comprador señaló que se deberá determinar si la operación de adquisición se realizó conforme a la legislación vigente.

Mientras tanto, la continuidad de la actividad en Trenel aparece como uno de los principales puntos de interés en torno al futuro de la empresa.

El Frigorífico Pico atraviesa desde hace tiempo una compleja situación societaria, económica y operativa. La suspensión de la asamblea suma ahora un nuevo capítulo a una disputa cuya resolución dependerá, al menos en lo inmediato, del ámbito judicial.