La medida fue impulsada por la intendenta Adriana García y recibió el acompañamiento unánime del Concejo Deliberante. Comenzará a regir en octubre y establece como tope para el cálculo de las tasas el valor actual del litro de gasoil de YPF.

Esto significa que, si el combustible aumenta, las tasas alcanzadas por la medida no subirán. En cambio, si el precio del gasoil baja por debajo del valor establecido como referencia, esa reducción sí se trasladará automáticamente a los tributos municipales.

Desde el oficialismo local fundamentaron la decisión en las dificultades económicas que atraviesan vecinos y sectores productivos y en el nivel de endeudamiento registrado entre los contribuyentes.

Durante el tratamiento también surgió un pedido para brindar mayor información sobre las tasas que se cobran a través de las facturas de electricidad de la cooperativa. La concejala radical Yesica Bonkowski solicitó que los conceptos aparezcan discriminados, incluyendo la base de cálculo y el valor del gasoil utilizado como referencia.

Desde el municipio aseguraron que el congelamiento no afectará la prestación de los servicios municipales y que el esquema excepcional se mantendrá vigente hasta fines de marzo del próximo año.