La oposición de Santa Rosa quedó al borde de una ruptura después de una votación que cambió el equilibrio de poder dentro del Concejo Deliberante. El PRO de María Fernanda Oddi, alineada al sector del Colo Mac Allister, consiguió imponer a Silvia Bongiovani como nueva jefa del cuerpo de relatores, con el acompañamiento del bloque oficialista del intendente Luciano di Nápoli (PJ-FREJUPA)

El resultado generó un fuerte enfrentamiento con la UCR, que hasta ahora tenía la conducción del organismo encargado de controlar las rendiciones de cuentas del municipio.

El radical Diego Camargo salió a denunciar públicamente el acuerdo y calificó lo ocurrido como un “arrebato” a su partido. Según sostuvo, la decisión no solo desplazó a la UCR de un espacio de control institucional, sino que además se habría realizado incumpliendo el procedimiento establecido por la ordenanza vigente.

EL PJ FUE EL ÁRBITRO Y EL PRO GANÓ

La disputa comenzó luego de la renuncia de María Victoria Vilches a la jefatura del cuerpo de relatores. La oposición había comenzado a discutir quién debía ocupar el lugar y la UCR había impulsado su propio nombre, con el respaldo de Comunidad Organizada.

Pero el PRO presentó una candidatura alternativa: la de Silvia Bongiovani.

La votación terminó inclinándose a favor de la postulante del PRO gracias al acompañamiento del oficialismo peronista. De esta manera, el bloque de Di Nápoli terminó siendo decisivo para definir quién quedaba al frente de un organismo cuyo objetivo central es controlar las cuentas del Ejecutivo municipal.

Para la UCR, la situación es especialmente grave porque, según la interpretación de Camargo, la normativa establece un mecanismo por el cual la oposición debe definir una única candidatura y la propuesta de la mayoría opositora debía ser la que llegara al recinto.

“Se impuso el candidato del PRO con el acompañamiento del justicialismo”, cuestionó el concejal radical, quien sostuvo que la votación terminó modificando de hecho las reglas establecidas por la ordenanza.

LA UCR HABLA DE “ARREBATO” Y AMENAZA CON IR A LA JUSTICIA

Camargo no ocultó su enojo y apuntó directamente contra el acuerdo entre el PJ y el PRO.

El concejal sostuvo que la decisión “resquebraja” la relación entre los bloques opositores y cuestionó que el justicialismo haya aprovechado la interna para dejar al radicalismo afuera de un organismo que considera fundamental para controlar al Ejecutivo.

Además, anticipó que la UCR analiza recurrir por vías administrativas o judiciales la designación, al considerar que el procedimiento utilizado podría ser impugnable.

El radicalismo también recordó que viene cuestionando desde hace tiempo el atraso en las rendiciones de cuentas municipales y que durante la gestión anterior presentó denuncias vinculadas a esa situación.

ODDI RESPONDIÓ: “LA UNIDAD NO SIGNIFICA SIEMPRE VOTAR DE ACUERDO”

Desde el PRO, María Fernanda Oddi salió a defender la decisión y rechazó que lo ocurrido implique una ruptura de la oposición.

La concejala sostuvo que la unidad opositora no significa necesariamente votar siempre de la misma manera y cuestionó que los demás bloques no hayan logrado construir un acuerdo sobre una candidatura común.

La respuesta dejó expuesta la profundidad de la diferencia: mientras la UCR interpreta que el PRO rompió un acuerdo político de la oposición y permitió que el oficialismo interviniera en la definición, desde el PRO sostienen que cada bloque tiene derecho a defender su propia posición.

UN NUEVO MAPA DE PODER EN EL CONCEJO

Más allá de la discusión reglamentaria, la votación deja una consecuencia política concreta: el organismo que controla las cuentas municipales ya no estará encabezado por el sector radical de la oposición.

Y el dato político más fuerte es que el cambio fue posible por el voto del oficialismo.

El episodio abre ahora un interrogante sobre el futuro de la relación entre UCR, PRO y Comunidad Organizada en el Concejo Deliberante de Santa Rosa. Hasta ahora, los distintos sectores opositores habían compartido posiciones frente a buena parte de las decisiones del intendente Di Nápoli.

La designación de Bongiovani cambió ese escenario.

El PRO consiguió el cargo. El PJ aportó los votos decisivos. Y la UCR terminó abandonando el recinto en rechazo al procedimiento.

La oposición santarroseña, que hasta ayer intentaba mostrarse unida frente al intendente, ahora enfrenta su primera gran fractura pública.